Estiró los brazos y flotó , balanceándose. Haciéndose la muerta.
Si pudiera F L O T A R para siempre.
Si no tuviera que levantarse más nunca, ni encontrarse con las miradas de quienes al fin y al cabo sólo le querían mal.O si el mundo, cuando ella sacara la cabeza, hubiera desaparecido. Y que sólo existiera ella y la inmensidad azul.
Si pudiera F L O T A R para siempre.
Pero incluso con los oídos debajo del agua podía oír los ruidos lejanos, el estrépito del mundo que le rodeaba, y cuando sacó la cabeza ese mundo estaba allí, por supuesto; vocifernando, retumbando.