El amor nos agarró y nos estrujó como a limones desesperados

;yo ando lamiendo su ternura,

pero ella se diluye en la eternidad,

se confunde en la eternidad,

se destruye en la eternidad

y aunque existo porque batallo

y "mi poesía es mi militancia",

todo lo eterno me rodea amenazándome y gritando desde la otra orilla.


diciembre 08, 2011

noviembre... diciembre... no más hojas en tus árboles

no culpes los amaneceres
no culpes a Nástenka. no la culpes

no más telarañas en la paredes
no más apretones de manos
no más besos violentos al despedirse

No culpes a Nástenka. no la culpes
culpa a la abuela
culpa la ceguera y la falda
culpa al inquilino y la carta