El amor nos agarró y nos estrujó como a limones desesperados

;yo ando lamiendo su ternura,

pero ella se diluye en la eternidad,

se confunde en la eternidad,

se destruye en la eternidad

y aunque existo porque batallo

y "mi poesía es mi militancia",

todo lo eterno me rodea amenazándome y gritando desde la otra orilla.


octubre 09, 2012

me puse a temblar y él se dio cuenta. ¿Por qué tienen que gustarme los peores?, pensé, ¿por qué tienen que atraerme los más atrabiliarios, los menos educados, los más desesperados? Es una pregunta que suelo hacerme dos veces al año.

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