El amor nos agarró y nos estrujó como a limones desesperados
;yo ando lamiendo su ternura,
pero ella se diluye en la eternidad,
se confunde en la eternidad,
se destruye en la eternidad
y aunque existo porque batallo
y "mi poesía es mi militancia",
todo lo eterno me rodea amenazándome y gritando desde la otra orilla.
marzo 08, 2015
Los placeres violentos poseen finales violentos y tienen en su triunfo su propia muerte, del mismo modo en que se consumen el fuego y la pólvora en un beso voraz.